Tacha Flores
Tangente
Por Oscar Díaz Salazar
Este martes 29 de marzo, tuvo el carácter de solemne la sesión del Congreso del Estado Libre y Soberano de Tamaulipas.
El asunto que reunió a los integrantes de la asamblea en la que se deposita el poder legislativo de nuestro Estado, fue la entrega de la medalla al merito denominada “Luis García de Arellano”
Fue necesario que llegara a la presidencia de la Comisión encargada del proceso para asignar este reconocimiento, una legisladora de Reynosa, Amelia Alejandrina Vitales Rodríguez, para que dicha presea fuera entregada a otra reynosense.
Pero el asunto que les quiero comentar en este día, no es precisamente el tema principal de la sesión del Congreso estatal de esta semana, así es que no hare el elogio de la paisana y profesional de la medicina Dra. Lourdes Altamirano, a quien de cualquier forma felicito por esa presea que le fue entregada por su destacada labor como Medico.
Lo que me interesa destacar es un asunto que en apariencia es menor, que tiene que ver con el protocolo y la forma en que se condujeron los anfitriones (Diputados) y las autoridades que se suponen eran invitados de honor en esa ceremonia solemne en la que se hizo entrega del máximo reconocimiento al merito que entrega el gobierno de Tamaulipas, en su vertiente legislativa.
Resulta que el titular del poder ejecutivo, quien en teoría se encontraba de visita en la casa de los miembros del legislativo, al igual que el Magistrado presidente del Poder Judicial, se apoderó del ceremonial, de la casa, de la seguridad, del protocolo… en resumen se adueñó de la casa a la que de buena fe, fue invitado por los Diputados locales.
El Diputado Juan Manuel Rodríguez Nieto del Partido de la Revolución Democrática informó muy molesto que los guaruras del Gobernador Egidio Torre Cantu se adueñaron del recinto en el que sesiona el Congreso de Tamaulipas.
La subordinación de la Presidenta de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado, Anastasia “Tacha” Flores Valdez, se puso en evidencia en esta ceremonia en la que no solo entregó la medallita, también entregó el control de la sede del Congreso tamaulipeco a los “guarros” del Gobernador.
Comenta el legislador reynosense Rodríguez Nieto que como integrante del grupo encargado de acompañar al Gobernador al interior del recinto, en cumplimiento de una practica protocolaria que se sigue en estos casos, se vio en la necesidad de pedirle muy amablemente a un par de guaruras que se mezclaron entre los diputados encargados de dar la bienvenida al Jefe del Ejecutivo, que se retiraran de la comitiva, que le chisparan, que se movieran a una distancia prudente.
Lo que mas indignó al Diputado Juan Manuel Rodríguez Nieto, lo que le hizo sentir pena ajena (ajena porque el no cedió) fue que los fulanos que se apoderaron del recinto legislativo obligaron a los dueños de la casa, a todos los Diputados y a los empleados del Congreso, a utilizar un gafete proporcionado por los ayudantes del Gobernador.
Afirma el Diputado perredista que el problema de la inseguridad se ha vuelto el pretexto perfecto para que los gobernantes atropellen a las instituciones y a la gente, para que violenten la ley, y actúen en forma arbitraria y prepotente.
Lamentablemente no se puede esperar mucho de la burócrata que pusieron (el Gobernador la puso) al frente de la Junta de Coordinación Política, de la campesina naylon que jamás ha pisado un surco, de la líder (por dedazo) de la mayoría tricolor, de la prófuga del gis que jamás ha impartido una cátedra, de la pseudo matamorense que lleva mas de 40 años residiendo en Ciudad Victoria, de esa que solo gana elecciones plurinominales, la que rechazaron los electores cuando buscó un cargo de elección popular en forma directa, de la política que siempre ha sido servil con los de arriba y despectiva con los de abajo, con la raza de bronce… me refiero por supuesto a Anastasia, La Tacha, Flores.