*Seguridad
pública para cuidar a los ricos; miseria y hambre para el 80 % de la población.
Pedro
Echeverría V.RMX...
1. Dos
noticias interesantes: la primera desde Madrid denunciando la enorme
concentración de riquezas mundiales en unas cuantas familias, mismas que
fácilmente podrían acabar con la pobreza extrema en el mundo que nos dañan a
todos. La otra noticia, que se publica desde Yucatán, es que el gobierno de ese
estado invertirá 755 millones de pesos –la mitad vendrá de un empréstito- para
la instalación de más videos y cámaras, así como la compra de
más patrullas para combatir la delincuencia. Si los gobiernos mexicanos no han querido
entender que la “delincuencia” no se combate con armas sino resolviendo los
problemas de la miseria y el hambre, la acumulación de riquezas y la terrible
desigualdad, menos podrán entender los pobres gobernantes de “provincia” que
sólo han leído cuentos de policías y ladrones y ni siquiera poseen cifras del
desempleo, de los miserables salarios y la forma en que vive el 80 por ciento
de la población que gobierna.
2. Los paraísos fiscales –señaló la Oxfam en Madrid- concentran una tercera parte de la riqueza global y los ingresos de las 100 personas más ricas del mundo bastaría para acabar cuatro veces con la pobreza extrema. El costo de la inequidad: cómo la riqueza y los ingresos extremos, nos dañan a todos. “La explosión de la riqueza y los ingresos extremos está exacerbando la desigualdad y dificultando la capacidad mundial para atajar la pobreza en el mundo. Los 240 mil millones de dólares de ingresos netos de las 100 personas más ricas del planeta bastarían para acabar cuatro veces con la pobreza extrema”. El uno por ciento de las personas más ricas del planeta han incrementado sus ingresos en 60 por ciento en los últimos 20 años y la crisis financiera no ha hecho más que acelerar esta tendencia. Pide a gobernantes que se comprometan a reducir la desigualdad y contener los ingresos extremos, al menos hasta niveles de 1990.
3. El
llamado “mundo globalizado” –del se comenzó a hablar al iniciarse la
década de los ochenta- nunca ha sido otra cosa que la dominación de los
grandes países desarrollados (los ocho) sobre los más pobres del mundo (unos
180), el arrasamiento de sus economías haciendo quebrar a las medianas y
pequeñas empresas y la imposición de políticas en beneficio de los grupos
empresariales más poderosos. Y dado que ese proceso económico de concentración
continúa, ningún país se salva de obedecer sus políticas de dominación. Incluso
en Europa (Grecia, España, Portugal), continente privilegiado antes, han
comenzado a sentir las terribles crisis provocadas por el saqueo de sus
riquezas por menos de una decena de países. Es tan grande la concentración que
con sólo expropiar a algunos de esos “paraísos fiscales” la gente tendría
suficiente trabajo y comida, que es los primero que importa en estos momentos.
4. Entre
tanto en Yucatán: Con el respaldo de representantes de universidades y
dirigentes empresariales, el Consejo Estatal
de Seguridad Pública autorizó al Gobernador Rolando Zapata a contratar un
empréstito hasta por 317 millones de pesos que servirán para blindar la
seguridad pública e invertir en infraestructura judicial. Los recursos se
invertirán en la creación de un sistema de video-vigilancia y una red de enlace
de microondas conformada por 300 cámaras; la adquisición de unas 200 patrullas
para los municipios y la construcción de la sede de los juzgados de control y
tribunales de oralidad frente al Centro de Reinserción Social de Mérida. El
Gobernador informó que este año se invertirán 755 millones de pesos en materia
de seguridad y certeza jurídica, para dar cumplimiento a 22 de sus compromisos,
que en términos generales se orientan a mantener bajos los índices
delincuenciales y la percepción de seguridad que se tiene en la Entidad.
5. Yucatán,
uno de los cinco estados más miserables de la República -pero de manera
contradictoria muy pacífico por consejos de la religión católica- en vez de
dedicar el gobierno todo el dinero en abrir miles de fuentes de empleo para
remediar un poco el drama del desplome henequenero de hace 30 años y, al mismo
tiempo, exigir que los empleadores ya no paguen salarios tan miserables (60
pesos -4.5 dólares- por ocho horas de trabajo), los gobernantes –imitando al
gobierno de Calderón- buscan someter a mayor vigilancia a la ciudadanía
desesperada, ignorando el gobierno las condiciones en que vive. Es obvio que la
miseria en México ha crecido, aunque mucho más en Yucatán, pero ésta jamás se
podrá remediar si no se dan soluciones de fondo. ¿Por qué los ricos siempre
aplauden medidas autoritarias, de vigilancia, de persecución, contra la
“delincuencia”?
6. Dar
prioridad a las medidas de “seguridad” en México fue siempre una demanda de los
grandes empresarios apoyados ampliamente por los medios de información que
hacía ruido por los secuestros. Por elevar de manera enorme los presupuestos en
armas, contratación de policías, soldados, marinos, patrullas, vigilancia, se
han recortado los presupuestos públicos en el campo, salud, vivienda,
educación, haciendo que el sector privado se enriqueciera más. Dice el
gobernador de Yucatán que su mayor satisfacción es ver el rostro “motivante” de
la gente después de otorgar un millón de pesos para el campo. Si en lugar de
videos y patrullas se aplicaran los 755 millones o mil millones en lugar de
100, los trabajadores tendrían –además del rostro de felicidad- muchos
proyectos productivos del campo y no sería necesaria la gran vigilancia
policiaca que se busca incrementar.
7. Parece
que vivimos el mundo del absurdo, el mundo cabeza-abajo; en vez de atender a
los sectores mayoritarios de la población que son los que más lo necesitan, se
atienden las demandas de los millonarios que exigen sean cuidados –ellos y sus
riquezas- por el gobierno. En lugar de elevar la producción del campo, que es
la base de la economía en los países de escaso desarrollo, se invierte en obras
que no ayudan a la producción. ¿Es que debemos conformarnos con saber que en
todos los países dominan los dueños del capital y que los gobiernos sólo son
sus sirvientes? En los seis años de Calderón de dilapidaron riquezas en
“combate al narco” que bien pudieron ser empleadas en beneficio de la
población. Espero que en el sexenio de Peña Nieto no se repita ese gobierno de
asesinatos y deudos; que pase en primer lugar el combate a la miseria y la
desigualdad.