Mario Vargas Suárez
NININIS…
Empiezo
aclarando que no hay error en el título, no son "ninis" como de un
tiempo a esta parte les han etiquetado a las personas entre los 19 y los 29
años de edad que ni estudian ni trabajan.
Esta
ocasión, son tres "ni", porque aparte de no estudiar ni trabajar,
tampoco están interesados en hacer cualquiera de las dos cosas y prefieren
vivir de la "ayuda" que les brindan hasta la fecha sus papás.
Es
cierto que el estado mexicano está rebasado en la generación de empleos porque
no es capaz ni de contratar lo que él mismo produce en las escuelas de
educación superior del país, el ejemplo más palpable son las escuelas normales
y sus egresados.
Cuando
escribo el estado mexicano, no estoy simbolizando un partido político en
particular, me estoy refiriendo a las políticas públicas que conforman la
ideología del estudiante que ya ni buscan empleo o seguir estudiando una
especialización o maestría, simplemente ya no quieren trabajar.
El
Gobierno Federal recientemente informó que los jóvenes mexicanos que “ni
estudian, ni trabajan”, ya alcanzaron la escandalosa cifra de 6.2 millones
entre hombres y mujeres, en el rango de edad señalado antes, según una nota
firmada por Carlos Álvarez del sitio Web de Fernanda Familiar.
El
dato lo difundió el director del instituto mexicano de la juventud (IMJUVE),
José Manuel Romero Coello, luego de que junto a las autoridades de la
Secretaría de Educación Pública (SEP), se emitió la convocatoria al Premio
Nacional de la Juventud 2014.
El asunto
es que el director del IMJUVE, quizá en un arranque solo de retórica, declaró que
el concepto de jóvenes “ninis” ha sido 'estigmatizado' aduciendo que en una
franca y abierta mayoría, "son mujeres que realizan alguna actividad económica
no reconocida...", fundamentando su dicho en la última Encuesta Nacional
de la Juventud 2013.
Sin
embargo, la información no habla para nada de aquellos mexicanos que pese a ser
treitañeros o por lo menos están en camino a esta edad, se niegan
sistemáticamente a salir de este cuadro de bienestar y confort.
Este
grupo de "nininis" rápidamente están alcanzando cifras de cuidado, lo
que lleva a preguntar en consecuencia, ¿en qué pasan tanto tiempo libre?, ¿en
qué se ocupan? Lamentablemente ni deportistas son.
Los
"nininis" no tienen hora para llegar a casa, ni para salir de ella y
no hay limitantes para las visitas de los amigos y amigas que pudieran hasta ir
a "ver tele" o quizá un evento deportivo.
Hace
aproximadamente ocho meses se difundió la noticia de que una madre de familia
italiana, terminó por demandar judicialmente a su hijo, pues ya con 43 años de
edad, NO abandonaba el hogar familiar y lo peor...era "ninini" y la
madre ya no lo quería mantener.
Pudiera
parecer exageración pero el video mostraba un señor bien vestido, no mal
parecido, de estatura y peso regular y descaradamente decía no retirarse a
vivir solo porque estaba a gusto con su madre y que finalmente no compartía
gastos porque "...la casa no es mía, es de mi madre"…
Lamentablemente
el estado mexicano, por la explosión demográfica que vivimos, ha creado
carreras universitarias, cuyos contenidos no están vinculados en lo absoluto
con el sector productivo y lo peor es el tipo de ideología que captura el
escolar.
Un
buen tema de investigación sería indagar sobre la existencia o no de estos
'objetos del conocimiento', luego ¿Cuáles son las características tamaulipecas
de nuestros "nininis"?, ¿Cuáles son las licenciaturas y de que
institución son las que producen este fenómeno social?...
En
fin, serían muchas interrogantes y poco el espacio que queda para plantearlas,
puesto que llama la atención de que esta teoría completamente empírica, tomara
forma para estudiar el fenómeno social y analizar las alternativas de solución.
México
y Tamaulipas serán realmente fuertes, en la medida que los investigadores
inviertan su esfuerzo y su intelecto en estudiar y proponer soluciones
alternativas que de verdad, hagan sentir la fortaleza que necesitamos los
tamaulipecos.
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