La Casa de los Derechos de Periodistas A.C…se
pronunció enérgicamente y exigió a las autoridades del Estado de Nuevo León y
federales una exhaustiva, eficaz e inmediata investigación por la detención
arbitraria que sufrió el lunes 6 de octubre, el periodista Julio
Dávila Martínez y su posterior arraigo durante cuatro días, por el hecho de
haberle tomado fotografías a vehículos oficiales estacionados en doble
fila sobre la calle 5 de Mayo, cerca del Palacio del Gobierno Estatal en
la ciudad de Monterrey.
Julio Dávila Martínez, es un periodista con más de
diez años de ejercer el periodismo…Actualmente labora en el periódico Mi
Nación, publicación que circula en el municipio de Santa Catarina,
en aquella entidad federativa del Noreste del país.
Las y los asociados de la Casa de los Derechos de
Periodistas, asociación civil integrada por mujeres y hombres periodistas y
abogados defensores de derechos humanos, manifestaron su preocupación y
rechazo porque en varias entidades federativas, como Nuevo León, exista la
figura del arraigo, a pesar de que contraviene los Tratados
Internacionales en materia de Derechos Humanos, suscritos por el Estado
mexicano.
Agentes de la Procuraduría General de Justicia del
Estado de Nuevo León y escoltas al servicio del titular de la dependencia,
Adrián de la Garza y de otros funcionarios, detuvieron a Dávila Martínez, luego
de que tomó fotografías a camionetas oficiales utilizadas por ellos, por
constituir una infracción a las normas de vialidad.
Los agentes policiales detuvieron en el acto al
periodista y en el lugar fue interrogado sobre el motivo por el que tomó las
fotografías, tras identificarse como reportero con una credencial de su
anterior trabajo, Dávila Martínez fue puesto a disposición del fiscal Ricardo
Garza Sánchez, quien al no tener elementos para ejercer acción penal en su
contra solicitó a un juez su arraigo por 20 días, lo cual le fue autorizado de
inmediato.
Fue recluido en la Casa de Arraigo, donde estuvo
incomunicado más de 15 horas, de acuerdo a versiones de sus
familiares…Fue hasta el día viernes 9 de octubre por la tarde, cuando el mismo
procurador de Justicia, Adrián de la Garza, convocó a una conferencia de prensa
para dar a conocer que el Fiscal del caso, solicitó al juez que retirara la
medida cautelar de arraigo para liberar al periodista, quien seguirá sujeto a
proceso en libertad.
El Código Penal de Nuevo León, dice en su artículo
192 que “Se impondrá pena de dos a 15 años de prisión y multas de 200 a
400 cuotas (días de salario mínimo) a quien aceche, vigile o realice actos
tendientes a obtener información sobre la ubicación, los operativos o, en
general, las labores de seguridad pública, de persecución o sanción del delito
o la ejecución de penas”, por lo que este delito es considerado como grave.
Las y los integrantes de la Casa de los Derechos de
Periodistas A.C, también manifestaron su inconformidad porque personal de la
Procuraduría General de Justicia del Estado de Nuevo León, impidió el acceso a
periodistas de la Revista Proceso, Agencia EFE y Periódico La Jornada, a la
conferencia de prensa convocada por la oficina del procurador Adrián de la
Garza, el día 9 de octubre por la tarde para dar a conocer el levantamiento de
arraigo de Julio Dávila Martínez.
La Casa de los Derechos de Periodistas seguirá
atenta a la situación jurídica del periodista Julio Dávila Martínez y dará a
conocer esta violación a sus derecho humanos a organismos internacionales, pues
las detenciones arbitrarias y la figura del arraigo, vulneran en todo momento
el Derecho a la Libertad de Expresión, el Derecho a Ejercer el Periodismo y el
Derecho a la Información que tiene toda la ciudad.