LAURA CASTRO GOLARTE (lauracastro05@gmail.com)
CIUDAD ADENTRO…
México está inmerso en
una revolución silenciosa porque ha llevado adelante, con el
concurso de todas las fuerzas políticas, las reformas estructurales en materia
de telecomunicaciones y educación, más las reformas energética, fiscal y
financiera…Y México está captando grandes capitales de inversión extranjera
directa; ahí están los números.
El país está casi, casi en
los cuernos de la luna y la inseguridad bajo control porque, por ejemplo, el
Gobierno federal nunca alentó la formación de los grupos de autodefensa en
Michoacán, al contrario, desde el 13 de enero pasado envío fuerzas para que se
hagan cargo de la seguridad en esa Entidad, además de que se han abatido en 30%
los índices delictivos, especialmente en Monterrey y Ciudad Juárez (¿se
acuerdan de la “medición” con notas negativas que exaltó Osorio Chong?).
Por si fuera poco, también
en el marco del Foro Económico Mundial de Davos, Peña Nieto ¡firmó un acuerdo!
--quién sabe de qué porque las notas publicadas no lo precisan-- con la OCDE
(¿O será la OSD? Con eso de que se le perdona todo y hasta chistoso
resulta) que encabeza el mexicano que fuera funcionario federal en administraciones
priistas, José Ángel Gurría.
La perfección…A lo que sin
duda se suma la omisión de la secretaria Ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena,
quien no se refirió ni por un momento (al menos la información difundida a
través de internet no indica lo contrario) a los datos que esa organización, la
Comisión Económica para América Latina, acababa de dar a conocer en el sentido
que México es el único país de la región en donde se ha incrementado el número
de personas en pobreza extrema y en la indigencia ¿cómo no dijo eso? ¿Para qué
sirve entonces?...
Creo que mínimamente, la
CEPAL y sus estudios deberían servir para que los países señalados pongan
cartas en el asunto, que diseñen políticas públicas para resolver, para reducir
los índices de pobreza…Además de todo, suerte…Seguramente la funcionaria de la
CEPAL no tuvo corazón para aguarle la fiesta al mandatario mexicano con los
datos más recientes de la pobreza en el país.
Fuera sarcasmos y jiribilla,
me parece sumamente grave que mientras en México el índice inflacionario galopa
y la inconformidad crece por varias cuestiones, al otro lado del Atlántico se
pretenda aparentar que todo es perfecto.
La inconformidad crece no
sólo en Michoacán por la inacción del Estado contra la delincuencia; o por el
mal manejo que se hizo recientemente al intentar desarmar a las autodefensas
cuando no se habían hecho detenciones del grupo criminal conocido como los
Templarios.
La inconformidad crece
porque las reformas estructurales que Peña Nieto fue a presumir a Davos no
lograron el consenso de la población, al contrario; y en lo que se implementan
(si es que se cumple con lo prometido) las tarifas de gas y gasolina siguen en
aumento…La carga es cada día más pesada para quienes viven en pobreza y pobreza
extrema (más de 50 millones de mexicanos) y, sobre todo, para los más humildes,
pero eso sí, cautivos contribuyentes…Las nuevas facturas y la venta de los
programas necesarios para su envío y/o impresión, la necesidad de contratar a
un contador y los incrementos en todos los servicios, desde los municipales
hasta los federales, están dando como resultado falta de liquidez y un
acumulamiento incontenible de molestias, más los rezagos que venimos
arrastrando desde hace décadas en servicios sanitarios, educativos y otros.
PERO ALLÁ EN DAVOS, MÉXICO ES PERFECTO…
