*Octavio Rojas era el vocero del ayuntamiento de
Cosolapa, Oaxaca y corresponsal del periódico El Buen Tono, había publicado
notas sobre robos de combustible cuyo responsable era el jefe de policía de su
municipio…Con él ya se cuentan 79 periodistas asesinados por su profesión en
los últimos 14 años…
Majo Siscar @majosiscar
Octavio Rojas Hernández, llegó a su casa este lunes 11 de agosto después de asistir a un evento del municipio de Cosolapa, Oaxaca, donde trabajaba de jefe de prensa y se disponía a comer con su familia cuando un hombre llegó a preguntar interesado en comprarle su automóvil…Rojas salió de su domicilio y le dispararon al menos cuatro balazos…Eran apenas las dos de la tarde.
Octavio Rojas Hernández, llegó a su casa este lunes 11 de agosto después de asistir a un evento del municipio de Cosolapa, Oaxaca, donde trabajaba de jefe de prensa y se disponía a comer con su familia cuando un hombre llegó a preguntar interesado en comprarle su automóvil…Rojas salió de su domicilio y le dispararon al menos cuatro balazos…Eran apenas las dos de la tarde.
Rojas tenía 35
años y combinaba su trabajo en el Ayuntamiento con una corresponsalía para
el diario El Buen Tono, editado en Córdoba, Veracruz…Cosolapa
es el municipio más septentrional de Oaxaca, limítrofe con Veracruz, a poco más
de 50 kilómetros de Córdoba y forma parte de la misma región de la Cuenca del
Papaloapan que los municipios jarochos de Tezonapa y Omealca.
Cosolapa está en la ruta del migrante y bajo control del grupo criminal Los Zetas, por lo que sus colaboraciones eran casi siempre de nota policíaca ya que; a decir del jefe de información de El Buen Tono, Miguel Ángel Contreras– es una región “muy caliente”.
El sábado 9 de
agosto, El Buen Tono publicó la última nota de Rojas, sin firmar, sobre el aseguramiento de 16
mil litros de combustible robado de los ductos a Pemex en tres camionetas
propiedad del director de la policía municipal de Cosolapa, Fermín Vanegas, por
parte del Ejército y la Policía Estatal…Es la última de una serie de notas
sobre los “chupaductos”, como el periódico llamaba a los asaltantes de
combustible y que un día antes reportaba la huida del mismo jefe de la Policía
ante las averiguaciones previas en su contra…Rojas no firmaba sus notas, pero
era el único corresponsal del diario en el municipio y en las últimas tres semanas
había escrito cosas como “No hay ley en Cosolapa” o “en un nuevo acto de prepotencia y
abuso de autoridad y sin orden judicial de por medio, elementos de la Policía
municipal dirigidos por el director Fermín Vanegas Hernández…”
Para el jefe de
información de El Buen Tono, el asesinato tendría que ver
directamente con estas notas y exige que la pesquisa policial considere esta
línea de investigación.
“Para nosotros,
la familia e inclusive fuentes del ayuntamiento creen que es a causa de las
notas…La Procuraduría debe profundizar por ahí, que se investigue bien y que se
llegue a las últimas consecuencias”, declara Contreras.
“Hasta ahora la información
preliminar nos indica que su asesinato podría estar relacionado con su
información y por tanto es un ataque a la libertad de expresión”, ratifica
Darío Ramírez, director de Artículo 19, la organización que vela por los
derechos de los periodistas…Y exigen que la Procuraduría de Oaxaca y Veracruz,
por la colindancia, trabajen de manera coordinada en buscar a los responsables.
Lo único que
dijeron los vecinos y la familia es que por el sonido de los disparos el
atacante traía un arma de grueso calibre y que salió huyendo a bordo de
una camioneta Chevrolet verde…Cuando Miguel Ángel Contreras, jefe de
información del periódico El Buen Tono, llegó
el lunes a las 5 de la tarde junto a un redactor y un fotógrafo, los halcones
–como se les llama a los informantes del crimen organizado– empezaron a
aparecer…Les tomaron fotos a los tres y a las placas de su vehículo.
“Ahí está
controlado por los Zetas y tanto funcionarios como la misma policía están
implicados…Nosotros como diario muchas veces preferimos no manejar algunas
cosas para proteger a los reporteros”, explica Contreras.
A un día y medio
del asesinato de Rojas, la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos
cometidos en contra de la Libertad de Expresión (FEADLE) no se ha pronunciado
pública ni directamente…Al periódico sólo habló la Comisión Nacional de los
Derechos Humanos.
Octavio Rojas es
el periodista número 79 asesinado desde el año 2000 donde hay indicios que su
homicidio puede estar relacionado con su actividad profesional, según los conteos
de Artículo 19…El anterior fue hace apenas dos semanas en Zacatecas…El 29 de
julio asesinaron al reportero y camarógrafo de Canal 9, Nolberto Herrera Rodríguez, en
la capital zacatecana.
Del 1 de enero
de 2007 al primer semestre de 2014, Artículo 19 ha recopilado por lo menos 139
agresiones a la prensa de Oaxaca, que la ubican como una de las tres entidades mexicanas con más
agresiones a la prensa en siete años…Del total de agresiones, 75 ataques
físicos, 27 amenazas, 13 actos de intimidación y seis detenciones arbitrarias,
por mencionar algunas…En 58% de los casos, los presuntos responsables de las
agresiones son funcionarios públicos…Desde el 2000 han matado a seis
reporteros.
En Veracruz han
asesinado a 10 periodistas en los tres años que lleva el gobierno de Javier
Duarte y se han documentado 198 agresiones a periodistas y medios…De ese
total, 85 son ataques físicos, mientras que 46% de los casos, se presume que
servidores públicos son los responsables de las agresiones; en 21 casos los
responsables son integrantes de organizaciones sociales o sindicatos.
Solo en cuatro
casos de los 79, la justica ha encontrado presuntos responsables…“Mientras
persistan las señales de impunidad seguirán asesinado, desapareciendo, amenazando
o agrediendo periodistas…En 2010 se creó la Fiscalía para los delitos contra la
Libertad de Expresión (FEADLE), dependiente de la Procuraduría General de la
República para que fuera esta quién atrajera los casos y no quedaran en
procuradurías estatales, que pudieran estar viciadas…Sin embargo cuatro años
después no hay resultados.
“La FEADLE ni
siquiera se ha pronunciado y eso es parte de la simulación y del proceso de
silenciamiento a las agresiones contra los periodistas…La PGR no está
cumpliendo con su de capacidad de atracción, que es un mandato y estamos en el
mismo lugar que hace cinco años”, espeta Ramírez.
AGRESIONES AL DIARIO BUEN TONO…
En el diario
saben bien de qué se trata vivir bajo tensión…Esta es, al menos, la cuarta
agresión que reciben…En 2011 hombres armados entraron en las oficinas, las
rociaron de gasolina y les prendieron fuego…En los videos de las cámaras de
seguridad aparecen los responsables del incendio pero la Procuraduría de
Justicia de Veracruz no ha consignado a nadie…Tampoco la PGR ha atraído su
caso.
Desde entonces
varios de sus reporteros reciben amenazas…“Sí es peligroso hacer periodismo
aquí, todo esta zona está bajo control de los criminales y si no, sufres
agresiones de la misma Secretaría de Seguridad Pública…Hay zonas donde no se
puede hablar, a veces nos limitamos porque los mismos reporteros nos dicen
vamos a esperar a qué indicaciones nos dan ellos (los criminales) aunque uno
que más quisiera que sacar la información”, cuenta Contreras.
En otra ocasión,
elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del estado intentaron sustraer
a su jefa de información…Desde El Buen Tono lo
han denunciado de diferentes maneras…Después de la presentación del Tercer
Informe de gobierno del gobernador, Javier Duarte, el diario publicó su portada en
blanco en protesta...“Este
espacio lo habíamos destinado para publicar el tercer informe del Gobernador,
pero como lo que informó no coincide con la realidad que vivimos los
veracruzanos, decidimos no publicarle nada”, publicaron o en su edición del
sábado 16 de octubre.
En el último año
se implementó del Mando Único Policial y desde El Buen
Tono aseguran que al menos la ciudad de Córdoba está tranquila
porque “los delincuentes se fueron a las orillas”…Pero su línea crítica no solo
les ha costado la supervivencia física, también la económica…El gobierno del
Estado no les pone publicidad, tampoco el municipio de Córdoba, con la mengua
de recursos que esto supone.
Para Ramírez,
“el asesinato de Octavio Rojas es un triste recordatorio del latente peligro
que corren quienes hacen periodismo en México…Si queremos una prensa libre y
segura, lo primero que debemos de hacer es combatir la más lacerante señal de
aliento para futuras agresiones: la impunidad”.
Mientras tanto,
Rojas dejó esposa y dos hijos pequeños que seguirán cruzando a diario el umbral
de la casa donde asesinaron a su padre.