HABIA UNA VEZ…
Por Everardo Hernández Medrano
LOS HUÉSPEDES INDESEABLES…
Todos los diputados de todos los partidos me parece que son iguales, ya sea de México o Los Estados Unidos, todos siempre atentos a cuidar, proteger y mimar los intereses de los ricos y los poderosos.
Ayer fue muy triste el espectáculo que dieron los legisladores republicanos y demócratas en la aprobación del techo de la deuda estadounidense.
Unos y otros, pelearon con singular entusiasmo en defensa de los ricos ¿Y los pobres? Bien gracias, ¡Que se jodan! Habrían dicho con su acostumbrado desprecio.
Demócratas y republicanos tuvieron en jaque al mundo financiero con sus jaloneos, haciendo crujir los débiles andamios de la especulación financiera internacional.
Ambos dos, lograron que no hubiera recortes en el gasto de Defensa, o sea que no se fuera a afectar a los poderosos Señores de la Guerra, que son lo que surten de aviones, tanques, barcos, helicópteros y toda clase de armas a las Fuerzas Armadas Estadounidenses. NI con el pétalo de una rosa.
Pues eso no es ninguna novedad para cierta gente, excepto que ahora, a través de los medios de comunicación, se difundieron claramente los intereses por los que estaban estancadas las platicas entre unos y otros: La protección de los poderosos, a toda costa y pelaron a muerte que no se fuera a incrementar los impuestos o disminuir los subsidios fiscales a los Señores del Dinero.
Ahora si, que por favor no vengan con esas hipocresías de que trabajan en favor de la gente o que sacrifican sus días de vacaciones y fines de semana para buscar recursos y programas que beneficien a los jodidos.
Pero, considerando que no es justo ver la paja en el ejote ajeno y no la viga en el del vecino, valdría la pena preguntarse porque nuestros legisladores federales y locales ganan como si trabajaran, cuando en realidad solo sirven para defender los intereses de los ricos y los poderosos, o proteger a los ex funcionarios corruptos para que no los toquen ni con el pétalo de una auditoria, como el caso del ex gobernador y los 43 ex alcaldes que se fueron con la cola larga.
HUÉSPEDES INDESEABLES…
A propósito de melgas, las autoridades estadounidenses en el sur de Texas están investigando a muchos nuevos ricos que de la noche a la mañana llegaron a Texas comprando lujosas residencias en efectivo, yates, autos, membresías en clubes muy exclusivos y cuentas, abultadas cuentas bancarias cuyo origen no está comprobado que sea legal.
En ese tenor se encuentran el ex gobernador Eugenio Hernández Flores y sus familiares y cuñados, que introdujeron de manera subrepticia millones de dólares a los bancos texanos en lo que se conoce como contrabando “hormiga”, donde pasan cada vez menos de diez mil dólares para no declararlos en la aduana americana, pero pasan varias veces al día.
Los ex alcaldes Erick Silva Santos, Oscar Pérez Iguanzo, Oscar Luebbert y otros que huyeron a los Estados Unidos, son sujetos a una investigación de las autoridades federales que habían actuado con cierta laxitud y lentitud ante lo benéfico que representa para la economía local las fuertes inversiones y depósitos de dólares en los bancos texanos, pero, siempre hay un pero….
Muchos ex alcaldes y ex funcionarios del sexenio anterior, son sospechosos de haber tenidos tratos con el crimen organizado, en la venta de protección e impunidad, por lo que los “ahorros” que tienen en los bancos texanos podrían tener su origen en actividades ilícitas ligadas al delito y eso, pues, no lo pueden dejar pasar, porque ya trascendió y si lo dejan pasar, pues, quedarían como cómplices de a gratis.
La investigación apenas empieza y por lo pronto ya algunos políticos tamaulipecos fueron considerados “huéspedes indeseables”, se les retiraron las visas de turistas o de residentes y se les invito a abandonar el país en menos de 24 horas.
Un cuñado del ex gobernador Hernández Flores, le espetó a un agente del ICE que fue a detenerlo:
-Mugroso, tu no sabes con quien te metes, yo soy cuñado de Eugenio Hernández Flores.
-Si lo sé y por eso, nada más por eso, te voy a deportar y no podrás regresar a este país, mientras investigamos el origen de tus cuentas bancarias.
Por la noche, junto con otro centenar de mexicanos indocumentados fue echado por el puente internacional y al llegar al lado mexicano, un agente del Grupo Beta le pidió sus datos para poder ayudarlo a regresar a su lugar de origen y el llamado cuñado incómodo, pegó de gritos otra vez:
-Mugroso, ¿Qué no sabes que soy el cuñado del ex gobernador?
-No señor, no se y no me importa, aquí se comporta o lo mando encerrar por irrespetuoso.
Muy asustado, el sujeto tomó un autobús de segunda rumbo a Ciudad Victoria, donde se encuentra escondido.
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