UN ESTADO REPRESOR…
*Lo prohibido del Gobierno del Estado.
Por Martín Díaz.
REYNOSA, TAMPS.- Desde el inicio de esta administración estatal se dieron los primeros intentos de aplicación de un régimen represor y moralino que intenta someter a los trabajadores del gobierno en particular y a los tamaulipecos en general, a reglas y comportamientos propios de principios del siglo pasado.
Fue el Secretario de Salud, Norberto Treviño García-Manzo quien encabezó la ofensiva…Antes de dar a conocer su programa de trabajo como titular de una secretaría que es de gran importancia para el buen desempeño de la administración estatal, el Secretario se molestó porque algunas de las trabajadoras del sector salud “traían las faldas muy cortas”…Y sus primeras declaraciones públicas fueron en el sentido de que iba a reglamentar el uso de la vestimenta de sus trabajadoras.
De acuerdo a sus declaraciones, el uso de minifaldas iba a estar prohibido…Pero no solo eso: al señor también le molesta que las empleadas usen ropa elaborada con mezclilla.
El motivo de tales acciones, según el hijo del ex gobernador Norberto Treviño Zapata, es “para evitar distractores entre los trabajadores”.
Pero los afanes morales del secretario fueron más allá: amenazó también con clausurar los desayunadores donde los trabajadores ingieren sus alimentos.
Y para rematar, advirtió a los trabajadores que en lo sucesivo quedaban prohibidos las risas y los gritos en los cubículos y pasillos cercanos a su oficina.
Otro intento de coartar las libertades se dio meses después, cuando la Coordinadora de los Diputados en el Congreso Local declaró que los legisladores harían leyes para sancionar a quienes hacen “uso indebido de las redes sociales”.
Una ley similar fue elaborada al vapor en el estado de Veracruz, y su aplicación llevó a la cárcel a dos usuarios de redes sociales, quienes fueron criminalizados por el gobierno de aquel estado…Pero fueron tantas las protestas de intelectuales, académicos y usuarios de redes contra lo que consideraban una arbitrariedad, que el gobierno jarocho tuvo que dar marcha atrás y liberar a los twitteros presos.
Aquí también le llovieron protestas a la lideresa del Congreso y finalmente tuvo qué salir a declarar que ella no dijo lo que dijo, que ese no era tema en el Congreso y que se había malinterpretado sus palabras.
Otro intento por coartar los derechos de los tamaulipecos, se está presentando en el Instituto de la Mujer…Este instituto estuvo acéfalo durante casi todo el año debido a que ni el gobernador ni la titular de la Secretaría de Desarrollo Social se decidían a actuar para otorgar el nombramiento a alguien con la suficiente capacidad y responsabilidad para dirigirlo.
Finalmente el nombramiento de la titular del Instituto de la Mujer recayó en la Sra. Dolores Terán, quien a menos de un mes de haber asumido el mando en el Instituto, ya está dando de qué hablar.
Fue el Secretario de Salud, Norberto Treviño García-Manzo quien encabezó la ofensiva…Antes de dar a conocer su programa de trabajo como titular de una secretaría que es de gran importancia para el buen desempeño de la administración estatal, el Secretario se molestó porque algunas de las trabajadoras del sector salud “traían las faldas muy cortas”…Y sus primeras declaraciones públicas fueron en el sentido de que iba a reglamentar el uso de la vestimenta de sus trabajadoras.
De acuerdo a sus declaraciones, el uso de minifaldas iba a estar prohibido…Pero no solo eso: al señor también le molesta que las empleadas usen ropa elaborada con mezclilla.
El motivo de tales acciones, según el hijo del ex gobernador Norberto Treviño Zapata, es “para evitar distractores entre los trabajadores”.
Pero los afanes morales del secretario fueron más allá: amenazó también con clausurar los desayunadores donde los trabajadores ingieren sus alimentos.
Y para rematar, advirtió a los trabajadores que en lo sucesivo quedaban prohibidos las risas y los gritos en los cubículos y pasillos cercanos a su oficina.
Otro intento de coartar las libertades se dio meses después, cuando la Coordinadora de los Diputados en el Congreso Local declaró que los legisladores harían leyes para sancionar a quienes hacen “uso indebido de las redes sociales”.
Una ley similar fue elaborada al vapor en el estado de Veracruz, y su aplicación llevó a la cárcel a dos usuarios de redes sociales, quienes fueron criminalizados por el gobierno de aquel estado…Pero fueron tantas las protestas de intelectuales, académicos y usuarios de redes contra lo que consideraban una arbitrariedad, que el gobierno jarocho tuvo que dar marcha atrás y liberar a los twitteros presos.
Aquí también le llovieron protestas a la lideresa del Congreso y finalmente tuvo qué salir a declarar que ella no dijo lo que dijo, que ese no era tema en el Congreso y que se había malinterpretado sus palabras.
Otro intento por coartar los derechos de los tamaulipecos, se está presentando en el Instituto de la Mujer…Este instituto estuvo acéfalo durante casi todo el año debido a que ni el gobernador ni la titular de la Secretaría de Desarrollo Social se decidían a actuar para otorgar el nombramiento a alguien con la suficiente capacidad y responsabilidad para dirigirlo.
Finalmente el nombramiento de la titular del Instituto de la Mujer recayó en la Sra. Dolores Terán, quien a menos de un mes de haber asumido el mando en el Instituto, ya está dando de qué hablar.
Pero no precisamente por su trabajo ni por sus resultados, sino porque ya nombró comisiones que se encargarán de evaluar en los centros de trabajo el comportamiento de los trabajadores y amenaza con implantar un reglamento que castigará las “malas conductas” de los empleados del gobierno estatal y establecerá sanciones para penalizar, entre otras cosas, las miradas libidinosas de los trabajadores hacia sus compañeras de labores.
Tal pretensión ha merecido ya el rechazo de muchos trabajadores, pues con ese tipo de reglamentos será muy fácil acusar injustamente a cualquier trabajador de faltarles al respeto a sus compañeras de trabajo.
También en los medios de comunicación se ha ventilado la pretensión de la Sra. Terán y la gran mayoría de quienes han tratado el tema están en contra de los afanes moralizantes y represores de la titular del Instituto de la Mujer.
El más reciente intento de coartar las libertades en el estado, se dio a principios de octubre, cuando personal de seguridad adscrito al palacio de gobierno, impidió la libre circulación del Periódico Tres Culturas.
El personal armado que resguarda las puertas de acceso al palacio impidió la distribución de esta publicación, por órdenes directas de un trabajador de la Dirección de Comunicación Social, de nombre Adán Moctezuma.
Desde que inició esta administración estatal, al igual que decenas de publicaciones, Tres Culturas se había distribuido sin problemas dentro del palacio de gobierno.
Tal pretensión ha merecido ya el rechazo de muchos trabajadores, pues con ese tipo de reglamentos será muy fácil acusar injustamente a cualquier trabajador de faltarles al respeto a sus compañeras de trabajo.
También en los medios de comunicación se ha ventilado la pretensión de la Sra. Terán y la gran mayoría de quienes han tratado el tema están en contra de los afanes moralizantes y represores de la titular del Instituto de la Mujer.
El más reciente intento de coartar las libertades en el estado, se dio a principios de octubre, cuando personal de seguridad adscrito al palacio de gobierno, impidió la libre circulación del Periódico Tres Culturas.
El personal armado que resguarda las puertas de acceso al palacio impidió la distribución de esta publicación, por órdenes directas de un trabajador de la Dirección de Comunicación Social, de nombre Adán Moctezuma.
Desde que inició esta administración estatal, al igual que decenas de publicaciones, Tres Culturas se había distribuido sin problemas dentro del palacio de gobierno.
Pero el Sr. Moctezuma de manera selectiva pretende acallar las voces críticas imponiendo restricciones, de manera totalmente arbitraria, a la libre circulación de la prensa escrita.
Como se puede observar, estamos ante una autoridad que ante falta de diálogo y entendimiento con sus gobernados, ha pretendido imponer medidas represivas que coartan libertades fundamentales para tratar de controlar el creciente descontento que permea entre la población.
Como se puede observar, estamos ante una autoridad que ante falta de diálogo y entendimiento con sus gobernados, ha pretendido imponer medidas represivas que coartan libertades fundamentales para tratar de controlar el creciente descontento que permea entre la población.
A eso le apuestan. No lo lograrán.