EL FILÓSOFO DE GÜÉMEZ…
Por Ramón Durón Ruiz
Londres cumplió satisfactoriamente la encomienda, al
desarrollar con impecable organización, armonía, seguridad, orden, paz,
eficiencia y alegría la más universal de las fiestas deportivas: los Juegos
Olímpicos, que en su versión XXX estuvieron a la altura de las expectativas.
Tanto la inauguración, como la clausura de estas
olimpiadas -que contaron con un presupuesto menor a las de Beijing y
duplicó el costo inicial estimado-, estuvieron llenas de colorido, imaginación
y sobre todo de música, con la representación de sus grandes músicos
mundialmente reconocidos, que en conjunto lograron atrapar los sentidos,
cautivando a propios y extraños.
Juan Luis Vives, sentenció: “A la grandeza sólo se
llega por obra de los pequeños, por eso no debe despreciarse a los humildes,
sobre cuyos hombros se apoyó la plataforma desde la que puede mirarse cuanto se
quiera.” Así parece confirmarlo la olimpiada de Londres, en la que participaron
miles de voluntarios que con su energía y organización nos maravillaron.
Estos Juegos son históricos también, porque por
primera vez todos los países participantes contaron con representación
femenina…En la cosecha de medallas obtenida por la delegación mexicana -la
segunda mejor cosecha en nuestra historia, luego de los Juegos Olímpicos de
México 68-, destacan las mujeres…De los 102 atletas que compitieron en 37
disciplinas deportivas, se obtuvieron siete medallas: una de oro, tres de
plata, tres de bronce.
En tiro con arco, Aída Román y Mariana Avitia,
obtuvieron medallas de plata y bronce; en clavados: en sincronizados desde la
plataforma de 10 metros femenil, Paola Espinosa y Alejandra Orozco, ganaron la
de plata; en el trampolín de 3 metros, Laura Sánchez, obtuvo el bronce y en
taekwondo femenil, categoría de más de 67 kilogramos, María del Rosario
Espinoza, logró el bronce.
Mientras que los hombres, en clavados sincronizados
desde la plataforma de 10 metros, Iván García y Germán Sánchez, obtuvieron la
presea de plata, pero sin duda, el mayor logro de nuestros atletas en una gesta
olímpica lo dio el equipo de futbol varonil, llevándose el oro, al vencer a
Brasil 2-1.
A propósito de este triunfo el C.P. y poeta Fernando
Méndez Cantú, pergeñó las siguientes décimas:
“El pesimista en su azoro
no sale de la sorpresa,
que México en su grandeza
ganó la medalla de oro.
Hoy queda escrito en la
historia
un triunfo tan meritorio,
legítimo y laudatorio,
que nos inunda de gloria.
Culminan su trayectoria
aquellos que con decoro
sin fallas y sin desdoro,
han puesto en alto al país;
quedando con su mentís
el pesimista en su azoro.
Es con la fe y esperanza
con unidad y en equipo,
imitable prototipo,
para ésta patria que avanza.
Entreguémonos a ultranza
resueltos y sin pereza,
para así tener certeza
que al luchar por un anhelo,
igual que el que toca el
cielo,
no sale de la sorpresa.
Contener las embestidas
de aquel rival portentoso
demandaba ser coloso
de poses engrandecidas.
Las empresas decididas
requieren de fortaleza
de tesón y de presteza
que alienten nuestra
emoción;
no queremos más nación
que México en su grandeza.
La actitud fue de conquista
la divisa de humildad,
mas campeó la dignidad
y una postura optimista.
Una mente triunfalista,
que para mi patria imploro,
supo guiarlos como coro
armónico y con talento;
equipo que en el momento
ganó la medalla de oro.”