Por Felipe A. López Herrera
VILLA DE NUEVO PROGRESO, TAMPS.- La ausencia de visitantes, evita que los pedigüeños se aventuran a permanecer por largas horas apostados en las aceras de la zona de mayor afluencia peatonal sobre la avenida principal, esperanzados en superar la crisis.
El problema sobre el particular, siempre a prevalecido a pesar de que las autoridades locales han tratado de erradicarlo sin poder lograrlo hasta el momento, un “mal necesario” que al paso de los años se han acostumbrado incluso los turistas quienes actualmente deambulan por la avenida principal sin que esto represente un panorama que llame la atención.
Mientras tanto, se observó que algunas personas que ejercían el comercio ambulante, ofreciendo su mercancía con el propósito de cumplir con llevar al gasto para la manutención de sus familias.
Otra de las estrategias que han asumido algunos padres de familia, es el “distribuir” en distintos sectores a sus hijos menores de edad para la vendimia de distinta mercancía, cuyo principal propósito es el de inducir al “cliente” a que les regale una moneda.
Sin embargo, es preciso reiterar que el panorama anteriormente descrito, se a convertido al paso de los años en una peculiaridad que le da ese “toque” especial a la comunidad que es netamente turística pese a la situación caótica que vive el comercio generalizado en la actualidad.