TANGENTE…
VETO…
Por Oscar Díaz Salazar
Algunos compañeros me han
hablado para decirme que ya no publican mis escritos porque les llamaron de la
oficina de Guillermo “El precioso” Martínez García, para instruirlos a fin de
que se abstuvieran de incorporar mis columnas a los contenidos de sus medios de
comunicación, si querían seguir recibiendo el mismo trato que hasta ese momento
les brindaban.
Otros colegas que no
tienen convenios para la difusión de la información que se genera en el
gobierno de Tamaulipas, pero que ya iniciaron negociaciones en ese sentido con
los funcionarios de la Coordinación de Comunicación Social, recibieron el
mensaje del “Precioso Martínez” y sus secuaces, para que ya no incluyeran mis
columnas en sus portales de noticias o paginas de sus medios impresos, si
querían continuar con las conversaciones y conservar la posibilidad de llegar a
un acuerdo.
Estoy consciente de mi
condición de persona no grata para el regiomontano que le cuida la imagen al
Gobernador, así como de la discrecionalidad que tienen los funcionarios de la
jefatura de prensa para otorgar beneficios a quienes ellos quieran, en razón de
que no existen reglas
claras y objetivas para la contratación de “espacios” en los medios de
comunicación.
Les puedo afirmar, sin más
sustento que mi palabra, que al final es el instrumento más valioso y
contundente para los que nos dedicamos a este oficio, que no he solicitado
beneficios, dadivas o piscachas al vocero de Egidio Torre ni a sus
colaboradores. Lo que me motiva a ventilar estos asuntos, que por lo regular se
manejan con discreción, es exhibir el empeño que tiene el “Precioso Martínez”
en silenciar mis opiniones.
Me pregunto si también han
organizado un boicot y le retiraron el “convenio” a la cadena de periódicos cuya
propiedad real se adjudica al ex gobernador Yarrington.
Coincidirán conmigo en que
no hay comparación entre el daño que pueden hacer mis opiniones y el perjuicio
que a Tamaulipas le hicieron el ex gobernador y sus testaferros.
Será que también existe un
veto para la cadena de radiodifusoras que supuestamente se adquirieron con
sobornos de la delincuencia organizada, y que también se identifican como
propiedad a trasmano del ex gobernador Yarrington.
Estarán aplicando un ayuno
de publicidad oficial al periódico fundado, construido y equipado por el
constructor Fernando Cano, individuo señalado de ser uno de los principales
prestanombres de Tomas Yarrington y Eugenio Hernández…también acusado de lavar
dinero proveniente de actividades ilícitas.
Cancelarían la
contratación de publicidad a la empresa de televisión por cable de la capital
del estado, misma que también se adjudica la propiedad a uno de los ex
gobernadores sujetos a investigación por el delito de lavado de dinero
proveniente del narcotráfico.
Seguirá conservando hasta
hoy el generoso “convenio” el propietario del portal de noticias al que se le
achaca una sociedad de negocios con el individuo poseedor de la mano negra que
estuvo metido en muchos de los asuntos turbios y polémicos en el sexenio
pasado.
Se ha documentado en forma
exhaustiva que las empresas de la comunicación fueron unas de las inversiones
preferidas de los dos ex gobernadores anteriores.
Con ellas se presume que
lograron blanquear cantidades importantes de dinero de dudosa procedencia…Con
empresas periodísticas de su propiedad han conseguido “neutralizar” las
intenciones - si es que alguna vez existieron- de hacerles pagar por sus
fechorías, de aplicarles la ley, de parte de las autoridades que hoy gobiernan.
Con la propiedad de
periódicos, radiodifusoras y televisión por cable han logrado también muchas
ganancias económicas pues siguen siendo las empresas favoritas del gobierno a
la hora de asignar recursos y firmar convenios publicitarios.
Neutralizar esas empresas
debería ser la preocupación del “Tepo Martínez” y no la modesta opinión de un
columnista que desde su humilde sillita (diría Mafalda) intenta aportar su
granito de arena para que los asuntos públicos se conozcan en Tamaulipas.
